HACER EL BIEN


Si se escribieran en un libro las buenas intenciones que no se transformaron en buenas acciones de todos los hombres a lo largo de la historia, creo que no alcanzaría ninguna biblioteca por más grande que sea. Es que los hombres y las mujeres de todas las edades se han enfrentado con el mal de su época y si tenían un corazón ese mal les dolía y seguramente muchas veces quisieron hacer algo. Hay veces en que el hombre común no puede hacer nada para paliar el mal imperante, pero cada uno tenemos oportunidades de hacer bien a alguien a quien podemos llegar.

En el caso del Señor con el leproso, vemos que el Señor no se quedó con el querer hacer el bien, sino que fue e hizo el bien que tenía que hacer. No es lo mismo querer hacer el bien que está a nuestro alcance y quedarnos en ello, que querer y hacer ese bien. Cuando se nos juzgue por lo que hemos hecho aquí en la tierra, no se nos pedirá cuenta sobre lo que no estaba a nuestro alcance hacer, sino sobre el bien que estaba a nuestro alcance hacer y no realizamos.

El Señor veía claramente la necesidad real de ese hombre postrado ante él y tenía los medios y la voluntad como para poder hacer lo correcto.

Y no se fijó en cual sería la respuesta que el hombre daría al bien que se le realizaría, sino que hizo el bien sin esperar respuesta.

La misión practica e ineludible de la vida es hacer el bien, vivir en amor y servir con excelencia.

"No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos." Gal 6:9

Pastora Lucy Cosme

#devocionales

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